Antes de su visita a la Argentina, el fundador de Musica Antiqua Köln dialogó en exclusiva con Cantabile. Su visión pesimista de la evolución del historicismo, su amor por la historia, su orgullo de haber redescubierto a autores como Heinichen, Schmelzer y Biber, salen a luz a través de sus palabras.Una cierta experiencia de oyente revela que las personas son como tocan o como cantan. Ese sonido riguroso, brillante e incisivo como el acero, que siempre ha caracterizado al violinista Reinhard Goebel, parece ir de la mano con la contundencia de sus opiniones y su personalidad típicamente germana, amante de la perfección. El 25 de septiembre, al frente de su conjunto Musica Antiqua Köln, se presentará en el Teatro Avenida para el ciclo de Festivales Musicales nada menos que para ofrecer su enfoque de
El arte de la fuga, obra abierta si las hay, que para el músico "nunca deja de inflamar a intérpretes y oyentes por sus muchos secretos".
Los siguientes son los tramos más importantes de la charla que mantuvo con
Cantabile.-Ya han pasado más de veinte años desde que se inició la difusión a gran escala de los instrumentos de época a través de grabaciones digitales. ¿Qué cosas han cambiado desde entonces en la actitud de los músicos?-Musica Antiqua Köln está celebrando treinta años en escena y veinticinco de vinculación con el sello Archiv. Varias cosas han cambiado desde los comienzos: entonces había muchos intérpretes que enriquecían el panorama de la música antigua, pero ahora no hay muchos músicos de excelencia que hayan ido ocupando sus lugares. Era un movimiento en el que al principio había que recabar músicos de todas partes del mundo, después se volvió algo común y la imitación pasó a ser algo normal. Actualmente, entre cien intérpretes sólo un puñado son excelentes, con ideas que hayan abrevado en las fuentes, y que sepan limitar sus apariciones públicas a la música que puedan hacer mejor. Parecería que desde hace unos diez años indagar en las fuentes teóricas y aplicarlas a la realización de la música es algo pasado de moda. Tengo alumnos que han hecho una carrera considerable y me consta que no saben nada, hasta se niegan a leer libros y a formarse un marco cultural para su función de intérprete.
-El concepto mismo de "autenticidad" parece hoy estar en tela de juicio a la luz de las notables diferencias de interpretación entre los conjuntos con instrumentos originales.-Sostener que la interpretación era similar en todas las ciudades y países y entre las distintas décadas es una concepción del Barroco totalmente equivocada. El minué o la gavota han sido tocados de una misma manera durante ciento cincuenta años, pero por el contrario cada ciudad, cada corte tenía su estilo personal, sus propios músicos -malos, buenos y a veces excelentes-, diferentes tradiciones, y nunca una obra de Bach tocada en Dresde sonaba igual que otra tocada en Leipzig. Conozco colegas que consiguen sus mejores resultados artísticos en la música francesa, otros que son maravillosos en estilo italiano (¡tanto que ni siquiera los italianos nativos llegan a ser tan buenos!). Mi especialidad es la música alemana del siglo XVII hasta Bach y Telemann y el estilo de Dresde entre 1650 y 1750. Sé realmente mucho acerca del estilo germano no sólo porque vivo en los mismos lugares en que vivieron estos compositores, sino porque formarse en los valores y pautas tradicionales actualmente no es tan diferente del siglo XVIII. Ciertamente "mi" música francesa es un poquito alemana, a pesar de todas mis lecturas, acercamientos y comprensión de los valores franceses y de mi amor por la cultura latina.
-¿Qué piensa de la música barroca o clásica intepretada con instrumentos modernos, con orquestas y en recintos más grandes que los imaginados por los compositores?-Me encantan las orquestas modernas que se esfuerzan por reconquistar el repertorio perdido, y debo confesar la verdad: tres meses por año no hago otra cosa que trabajar con estas orquestas y a veces hasta en teatros de ópera con cantantes "modernos". Intento demostrarles que limitar la experiencia artística a Verdi y Wagner por un lado y por el otro a Heinichen y Haendel, es simplemente ridículo. A los cantantes "modernos" hay que enseñarles que el vibrato viene después de saber hacer música, después de saber cantar afinadamente y a tempo. Los instrumentistas de cuerda modernos dicen que una nota franca sin vibrato suena mal porque no saben usar el arco correctamente. Por largo tiempo me negué a hacer repertorio barroco aun con excelentes orquestas sinfónicas y preferí hacer música clásica que no habían interpretado antes, pero ahora estoy volviendo al repertorio barroco: Bach y Haendel. La calidad de la interpretación musical en ciertos casos no depende de qué tipo de instrumentos se use. Bach con un violín moderno: ¡no hay problema! Aunque Biber con un violín moderno, o Monteverdi: ¡ciertamente un problema!
-¿No piensa que las insistencia en hablar de "instrumentos originales" ha eclipsado hasta cierto punto la importancia de las técnicas de ejecución y el descubrimiento de nuevas fuentes y repertorios?-Todas las palabras como "auténtico", "original", "historicista", son desechables, ¡pura escoria! Lo que cuenta en escena es la música, la interpretación emotiva que logra extraer la belleza y la complejidad de la partitura. En lo que a mí respecta puedo asegurar que el viaje de decubrimiento nunca termina. A veces estoy indagando un nuevo repertorio que no está lo suficientemente maduro para mostrarse, al mismo tiempo estoy leyendo libros para formarme un contexto cultural para composiciones del siglo XVII alemán, y en medio de todo eso aparece un nuevo violín "auténtico", como semanas atrás un violín Stainer de 1669. Mi cuadro interior del barroco es como una partida de ajedrez con estrategias constantemente variables y posibilidades de acciones...
-¿Qué compositores fueron descubiertos gracias al movimiento historicista?-Hace dos horas me encontré con una persona en un bar, y cuando le confesé que era un músico clásico, me dijo cuánto le gustaba Heinichen y Telemann, Biber y Schmelzer. ¡Trate de imaginar sus ojos cuando le dije quién era! Estoy más que orgulloso de ser quien enriqueció la experiencia musical de este hombre, pero esto no está conectado con los instrumentos originales o con el movimiento de música antigua. Desde mis días de estudiante ya estaba harto de tener que imitar la grabación de David Oistraj de la
Sonata en Re menor de Brahms. Como fuerte reacción frente a eso llevé a mis lecciones de violín el pequeño
Concierto en Re menor de Mendelssohn, la
Sonata para violín de Richard Strauss y las piezas para violín solo de Reger. No me animaría a decir que el movimiento de música antigua necesita más aventureros y conocedores reales del repertorio que otras áreas de la música, pero agradezco a Dios que me haya dado esta lucha por la individualidad, la capacidad de tener un interés inagotable y mi manera personal de manejar el contenido musical.
Un estilo riguroso-Por lo que surge de sus grabaciones y sus conciertos en vivo, su concepción de la música es muy "estricta": usted parece privilegiar la velocidad, la precisión en el ensamble y un sonido acerado, antes que otros parámetros de "elegancia" más relejada como algunas de sus colegas. ¿Es así?-¡Totalmente cierto! ¡Y perfectamente volcado en palabras sin los insultos a los que estoy acostumbrado! Soy alemán y leo las fuentes barrocas en mi lengua madre. Mi sonido ideal es el de la orquesta de Dresde en la época de oro de Bach-Pisendel-August, aunque sea consciente de que es muy difícil reconstruir sonidos perdidos. Sin embargo, si tengo éxito en transmitir a Heinichen y Telemann al público actual, aparentemente de manera más vívida y persuasiva que otros intérpretes, si mis enfoques de los Brandeburgueses han generado tanta controversia, y no han quedado en el olvido después de su aparición en compactos, entonces mi artesanía está por encima del promedio. Hay ciertamente mucha música en la que nunca me he sentido en mi salsa, pero hay ciertos campos que nadie puede hacer mejor que yo. De todas maneras, el público no quiere "cositas lindas" que no saben de donde vienen, el público necesita enfoques claros y contundentes aunque luego pueda discutirlos.
-¿Piensa, como afirman algunos musicólogos, que hay una conexión entre el Barroco y ciertas tendencias de la música contemporánera? A propósito, ¿qué visión tiene de la música del siglo XX y del futuro de la composición?-Amo la música, y la música de todos los tipos. Me gustan las interpretaciones buenas y fuertes de la música moderna. Nunca me animaría a meterme en ese campo, porque estoy estrictamente orientado hacia lo histórico. La música siempre refleja la sociedad en la que fue compuesta, y por lo tanto la música contemporánea es una parte viva de mí mismo. Por otro lado considero también a la música barroca como un parte viva y muy importante de mí mismo. Por las dudas aclaro que "contemporáneo" no significa en mi lenguaje música pop u otra música desechable estilo "mtv". Creo mucho en la historia, y por lo tanto dejo al porvenir la tarea de juzgar en qué medida esta resurrección del Barroco ha contribuido a delinear concepto, ideas y realidades de la música del siglo XX.
-Usted trabajó con músicos argentinos. ¿Cómo fue su experiencia con ellos?-Las personas son tan diferentes entre sí que nunca diría: éste o aquél tiene una faceta argentina en su conducta. De todas maneras pienso que básicamente todos los extranjeros -me refiero a los músicos no alemanes con los que he trabajado- desean tanto liberarse de la exactitud alemana y del estilo de vida alemán, que terminan regresando a sus países de origen.
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¿Le interesa la música colonial latinoamericana?-La conozco por haberla escuchado, y créame que tuvimos mucho de esta música en los últimos años transmitida por radio y en discos. Ciertamente enriquece mi conocimiento de la época colonial del Viejo Mundo y por lo tanto la valoro. Pero como música veo que es considerablemente más débil que la música barroca centroeuropea. Siento que no es parte de mis experiencias. No olvide: el alma española es diferente de la alemana.