Camerata Bariloche 40º aniversario
Año 9 - N° 37 - Marzo - Abril 2007



sábado, 19 de mayo de 2012
“Cameratangos es algo que tenía adentro desde hacía tiempo” 

Entrevista a Néstor Marconi, con motivo del estreno mundial de Cameratangos junto a la Camerata Bariloche, en el ciclo de Pilar Golf.

Conciertos Pilar Golf presentará el próximo 14 de abril el estreno mundial de una obra de Néstor Marconi, que el bandoneonista interpretará junto a la Camerata Bariloche, en homenaje a las cuatro décadas de vida de esta agrupación. Será un diálogo sin concesiones entre el solista y los arcos

Desde hace tiempo, Néstor Marconi y su fueye han encontrado su lugar en el ancho mundo de la música clásica. Una década atrás, su gira internacional con la Filarmónica de Buenos Aires evidenció el acierto de este matrimonio; en el otro extremo del arco, la interpretación que Martha Argerich realizó en su Festival de un arreglo de sus Tangos sinfónicos, confirmó esta impresión hoy definitivamente inscripta en la memoria del oyente.
Ahora, después de su exitosa presentación el año pasado con Jorge de la Vega y Ciro Daniel Buono en el ciclo Conciertos Pilar Golf, regresará a ese escenario el próximo sábado 14 de abril, pero para estrenar mundialmente una obra dedicada a la Camerata Bariloche en su 40º aniversario. No en vano, esa obra se llamará Cameratangos y Marconi sellará con ella su vocación innata de compositor, que se suma a su probada de bandoneonista.
En diálogo con el músico, Cantabile no pudo dejar de preguntarle por esta sabia convivencia del intérprete y el compositor.
“En mi caso fueron vocaciones que nacieron simultáneamente, la de ser intérprete y al mismo tiempo compositor, orquestador o arreglador” –explica. “Al comenzar a estudiar música uno elige un instrumento; en mi caso empecé por el piano y terminé en el bandoneón. Cuando uno encuentra entonces su medio de expresión, tiene la necesidad de escribir algo propio, más o menos técnicamente de acuerdo con lo que va estudiando. En mi caso tuve la suerte, junto con el bandoneón, de estudiar orquestación, armonía y contrapunto. Si no fuera por el instrumento, nunca habría llegado a estudiar estas cosas… no son cosas que uno se propone solas.”
- Sin embargo, la mayoría de los intérpretes en realidad no componen…
- Sí, como también hay compositores u orquestadores que no son intérpretes y hay otros que son ambas cosas. Esto me parece a mí lo más natural.
- ¿El instrumento condiciona la manera de componer?
- Normalmente para tener el bagaje necesario para escribir una composición uno tiene la obligación de estudiar por lo menos un par de años el piano. Esto es una ventaja, pero que también la da el bandoneón, porque son dos instrumentos que ayudan a orquestar, son muy armónicos; el bandoneón vendría a ser como un piano más limitado, pero también tiene dos claves. Es distinto si alguien estudia el violín.
- Un colega suyo me dijo en una entrevista que si Beethoven viviera actualmente compondría tangos y no jazz u otro tipo de géneros.
- Y bueno, uno quiere tanto esta música que hasta puede llegar a decir eso… Es más, yo me imagino a Beethoven escribiendo para el bandoneón, aunque en realidad no lo sabemos. Lo que sí es claro es que el tango es melódica y estructuralmente mucho más cercano a la música clásica que, por ejemplo, el jazz. ¡Hay tangos tan bien escritos melódicamente! A lo mejor en armonía no son tan ricos, pero ese tipo de obras, si tuvieran una buena estructura, podrían ser una sonata o una invención de Bach…
- ¿Qué le gusta de ese vasto universo llamado música clásica?
- No quiero decir todo para zafar de la pregunta; depende mucho de los estados de ánimo, de lo que uno quiere escuchar en determinado momento. Me gustan Beethoven, Stravinski, Ravel: todo es tan importante que hay momentos en que a uno le agarra una depresión, un freno, porque ellos se escribieron todo, pero por suerte al menos nosotros tenemos el tango, que nos da una forma distinta de decir las mismas cosas.
- ¿Cómo ve el panorama de la composición actual en el mundo del tango?
- Y… hay gente con muy buena formación, pero yo sigo esperando otra cosa que no sea imitar a Piazzolla.

Entretelones
- ¿Cómo es la historia de esta obra que se estrenará en Conciertos Pilar Golf?
- La obra se llama Cameratangos. La primera vez que hablé de esto fue hace tres años con Fernando Hasaj, y le propuse este título por la fusión de la Camerata, el tango y la idea de tango de cámara. En ese momento, ellos estaban haciendo un tema mío que se llama Tiempo cumplido; lo arreglé para que pudieran tocarlo en el teatro Cervantes. A Hasaj le gustó mi manera de escribir y se entusiasmó muchísimo con la idea de contar con una obra nueva dedicada a la Camerata. Pero hace tiempo que estaba en deuda con ellos. En un principio pensé en una especie de concierto para bandoneón y orquesta de cámara. Sobre la marcha fui cambiando algunas cosas y le fui dando más participación al grupo de cámara, hasta lograr un cincuenta por ciento para cada parte, un diálogo totalmente equilibrado entre el bandoneón y la cuerda, llegando a incluir también solos de violín.
- ¿Cómo llega a plasmar la obra y a estrenarla en Pilar Golf?
- Graciela Nobilo, la programadora de Conciertos Pilar Golf, me propuso el estreno de la obra en la apertura del Ciclo de Conciertos y para el 40ª aniversario de la Camerata y junto con Horacio Oyhanarte, empezó a venir a escucharme a Pigmalion, todos los sábados. Fue el empujón que necesitaba para ponerme a componer. Si bien a cualquiera le gustaría escribir una obra para semejantes músicos, por distintas razones uno se va demorando, hasta que se topa con una fecha límite y todo se simplifica. Pero quiero aclarar que no se trató de cumplir con una fecha; Cameratangos es un producto de la inspiración, algo que yo tenía adentro desde hacía tiempo.
-¿Cómo es la estructura de Cameratangos?
- Tiene tres movimientos, con forma de concierto clásico, inclusive con cadenzas del bandoneón. En el primer movimiento hay un desarrollo, el segundo movimiento es lento, y siempre hay un tema cantabile. Reitero que no es un concierto para bandoneón con acompañamiento de orquesta, sino un diálogo entre dos personajes. Orquestalmente, está pensada para la formación de la Camerata, con seis violines, tres violas, dos chelos y un contrabajo.
- ¿Sus ideas musicales nacen cuando improvisa en el bandoneón?
- Nacen sin que yo sepa bien en qué momento, caminando por la calle, sentado en mi casa, haciendo un deporte, por ejemplo, cuando salgo a correr como me gusta a mí. Nunca es “tengo que escribir esto” como una obligación…
- Pero todas sus ideas musicales tienen sabor a tango…
- Exacto, aunque son bastante libres, yo no podría escribir otra cosa, no me refiero al tango tradicional sino al clima del tango. El tango es una música tan universal, que la puede tocar una sinfónica, un trío, un dúo o un solista; se descubrió que el tango puede funcionar en cualquier estilo, la misión del autor es darle su personalidad.
- ¿Cuál es el lugar para la improvisación en su obra?
- La idea de que se toca lo que está escrito ha terminado hace mucho tiempo. El solista, en el momento en que está haciendo su solo debe poder crear su propia línea. En este tipo de obras como Cameratangos no hay tanta libertad, los solos están bien delimitados y allí hay margen para la improvisación, pero en el diálogo hay que respetar la armonía y la cantidad de compases, entre otras cosas. Ustedes van a ver que hay momentos muy tangueros y otros muy libres dentro de la misma obra.
- ¿Cómo son las candenzas en Cameratangos?
- Hay en el primer y en el tercer movimiento, antes de la finalización. Si bien estas cadenzas están escritas, de ahí pueden salir otras cosas. También el violín tiene un solo en el segundo movimiento y dos solos, no con forma de cadenza, en el tercero. Sobre todo el segundo solo del tercer movimiento está pensado de manera muy libre, antes de un final que es una suerte de reminiscencia de lo que ha pasado anteriormente en la partitura.
- ¿La obra está pensada para un timbre determinado o para otro tipo de arreglos futuros?
- Aunque no soporto escuchar en la computadora los sonidos artificiales que tienen algunos programas que leen las partituras, casualmente mi hijo Leonardo escuchó en piano la línea del bandoneón y me decía que sonaba muy bien. A mí me gustaría que quedara como una obra exclusivamente para la formación de la Camerata, pero también creo que puede crecer en número de cuerdas, por ejemplo con una orquesta sinfónica reducida, y por supuesto que la puedan tocar otros bandoneonistas.
- ¿Cuánto dura?
- Con suspiros y vueltas de hoja, unos veinticinco minutos. Pero eso lo vamos a saber con certeza el próximo 14 de abril.