El Masterplan
Año 9 - N° 38 - Mayo - Junio 2007



sábado, 19 de mayo de 2012
La cantante que se medirá con su propia historia  

Una entrevista a Cecilia Díaz, quien protagonizará Sansón y Dalila junto a José Cura.

La mezzosoprano argentina, residente en España, volverá a nuestro país para reencarnar el personaje que hace exactamente diez años creó junto a Plácido Domingo. Esta vez la acompañará José Cura y será en versión de concierto, en el Teatro Coliseo. La cantante entrerriana recuerda aquella experiencia, y habla de su visión del personaje. Pasado, presente y futuro quedan testimoniados por sus palabras.

A partir del 24 de junio, el Teatro Colón repondrá la ópera Sansón y Dalila, de Camille Saint-Saëns, en versión de concierto que se ofrecerá en el Teatro Coliseo. La falta de una puesta en escena se verá sin duda ampliamente compensada por la conocida (aunque por separado) teatralidad de la dupla protagónica: el tenor José Cura -en su reaparición luego de su Otello de 1999- y la mezzosoprano Cecilia Díaz.
De intensa actividad en España, donde reside gran parte del año, la cantante entrerriana tuvo el privilegio de “crear” este papel muy joven, junto a Plácido Domingo. Fue exactamente hace una década, bajo la dirección del recordado Miguel Angel Veltri y con una rutilante puesta de Beni Montresor, que culminaba, como no habrá olvidado todo el que la vio, con aquella hecatombe final de columnas tumbadas sobre el escenario.
Cantabile dialogó con la mezzo, que se animará en breve a medirse con su propia historia, y obtuvo un intenso testimonio de su memoria personal, su presente artístico y sus perspectivas futuras.

- ¿Qué recordás de tu creación inicial del personaje de Dalila junto a Plácido Domingo?
- El tiempo pasa para todos, por suerte y por desgracia. De aquella Dalila han pasado casi diez años. Era el comienzo de mi carrera. Cuando este título se programó creo que el director del Colón era Renán. Plácido cumplía los veinticinco años de su debut en el Colón y yo era la argentina que había ganado su concurso.
Cuando a comienzos de ese año hicimos el Concierto en La cancha de Polo con Plácido él me planteo este proyecto del cual hasta ese momento no tenía ni noticias, preguntándome: " ¿Te animas con la Dalila?" Y a partir de allí conté con su apoyo incondicional, que fue para mi trascendental. Habría sido muy estúpido desperdiciar esa posibilidad. Me metí en el proyecto con uñas y dientes con el asesoramiento de mi maestra Ana Sirulnik y del maestro D' Astoli, con quienes en su momento preparé el papel.

- ¿Qué te quedó de esa experiencia?
- Sin duda es uno de los recuerdos más fuertes de mi carrera, no sólo profesional sino personal, porque me enseñó muchas cosas, entre ellas que haber cantado ese rol y en esa circunstancia no significaba más que eso y que al día siguiente tendría que volver a trabajar como si no hubiese sucedido.
Yo me quejo mucho, soy absolutamente inconformista pero a veces no puedo negar que soy afortunada.
En cuanto a Dalila, es uno de esos roles que necesitan madurez vocal e interpretativa, lo que equivale a decir años aprovechados. Posiblemente en aquel momento era joven, pero siempre he confiado en mis condiciones a la vez que nunca me he embarcado en la burbuja “exitista”. Era consciente de cuál era mi sitio y desde él haría todo lo que estuviera a mi alcance. Y así fue.

- ¿Qué implicancias tiene hacer una versión de concierto de esta ópera?
- Me da ahora la posibilidad de demostrarme que este rol es para mí, que sin duda mi voz ha madurado junto conmigo. Por supuesto me habría gustado hacerlo en el Colón y en versión escenificada, que es la manera en la que los roles se terminan de construir, pero pienso disfrutarlo de igual manera.

- ¿Hubo cambios en relación al abordaje actual?
- Mi Dalila de hoy sin duda ha crecido en profundidad. Mi voz siempre subió con mucha facilidad, el desafío de estos años fue el trabajo hacia la zona grave del registro con el cual hoy me siento muy cómoda; y empiezo a pensar en papeles que hasta hace no mucho tiempo me había prohibido. De hecho el de Dalila estaba entre ellos, entre los que necesitan "invernar" y hoy es uno de los roles en que me siento más a gusto y que mi voz puede manifestarse con más soltura.

- En relación a los papeles importantes para mezzosopranos en el repertorio lírico, ¿qué posición ocupa en tu valoración el correspondiente a Dalila?
- El personaje de Dalila no parece estar tratado en la ópera con demasiado rigor bíblico y creo que al final se desdibuja un poco o pierde protagonismo. En consecuencia mi visión sobre su desarrollo dramático contempla una mujer deslumbrada por la belleza y hombría de Sansón, a la vez poseedora de una ambición desmedida que finalmente la lleva a venderse, aunque ella se jacte de haber vendido anticipadamente a Sansón. Puestos a escoger opto, por las dudas, por un regodeo sensual inconmensurable, el amor, la desconfianza, la ambición, la impotencia, el poder, el inconformismo, la frustración, la venganza, más o menos en ese orden.

- ¿Trae dificultades cantar en francés, o considerás que es tan buen idioma como cualquier otro para el canto?
- No sé si cantar en francés es más o menos difícil o si propicia la vocalidad. Compositores franceses como Ravel, Poulenc, Bizet, Massent y Berlioz están entre mis preferidos. Los abordo con tanto gusto que posiblemente me resulten menos complicados que otros compositores. También está relacionado con una mayor afinidad con el idioma.

- ¿Qué otras experiencias posteriores tuviste con esta ópera y con José Cura, luego de tu participación en Operalia?
No había vuelto a cantar Dalila desde aquella oportunidad y tampoco he cantado con José luego de aquel concierto que hicimos en el Colón luego de ganar Operalia. Recuerdo un fax muy afectuoso que nos enviara Domingo para nuestro concierto. Estoy muy contenta de tener un Sansón como José, es un gran cantante, un gran intérprete y un gran músico...y muy guapo.

Futuro y pasado
- ¿Hay nueva música compuesta para ser cantada exclusivamente por mezzos? En ese caso, ¿has cantado alguna obra contemporánea que consideres especialmente valiosa?
- Lo más "contemporáneo" que he cantado últimamente es Stravinsky, con lo cual no te puedo hablar sobre obras nuevas que se hayan escrito para mi registro y que hayan pasado por mis manos, y casi te diría por mis oídos.

- Recuerdo que en una entrevista que tuvimos después de una función de Norma me transmitiste un concepto interesante que planteaste sobre el vibrato, en relación al mito de su eliminación de la estilística de la música antigua. Me gustaría que pudieras desarrollar nuevamente este concepto y en particular su aplicación al canto del repertorio del siglo XIX.
- Te puedo contar mi experiencia al respecto: lo más "antiguo" que he cantado es Monteverdi; y mi primer Monteverdi fue L' incoronazione de Poppea que dirigió Jacobs en el Colón. A ver si lo siguiente te lo resume: Jacobs me eligió para cantar el Nerón sin conocerme personalmente y en base a un video que, las entonces autoridades del teatro, le mostraran de mi Charlotte en Werther. Para mí esto fue muy esclarecedor: yo canté Nerón con el mismo vibrato que Charlotte. Luego volví a cantar con Jacobs en varias oportunidades con similar repertorio, tambien con Zedda, con Garrido, con Minkovski...no recibí quejas, todo lo contrario. Además, creo que esto va quedando demostrado al ver qué cantantes son elegidos cada vez más para hacer este repertorio.

- ¿Qué objetivo artístico persigue el trabajo técnico sobre tu voz? ¿Qué aspectos son objeto de mayor cuidado y dedicación en este momento?
- El trabajo técnico que hago está relacionado casi exclusivamente con darme las herramientas que considero necesitar para abordar una parte determinada. Hay temporadas en las que canto roles más graves, o más dramáticos o más líricos; y voy trabajando para eso. No es mi objetivo la perfección técnica en sí misma sino lograr la vocalidad y expresividad que busco para ese papel. Como para casi todas las mezzos, mi trabajo más arduo se sigue basando en el registro central y su pasaje al grave.

- ¿Qué acabás de cantar en España?
- Digamos que recientemente he vuelto a cantar en el Festival Mozart de La Coruña L' incoronazione di Poppea, pero esta vez el rol de Ottavia en lugar del Nerón como lo hiciera en el Colón con Jacobs y en Madrid con Zedda; ópera en versión de concierto como el Wozzeck de Gurlitt en el Real. Canté en conciertos en Madrid y en San Sebastián, junto a orquestas como la Sinfónica de Madrid, Sinfónica de Euskadi y el Orfeón Donostiarra, dirigida por el Maestro López Cobos, obras de compositores como Beethoven y Mendelssohn.

- ¿Qué cantarás luego de Dalila?
Ni bien llegue a Argentina haré un Recital en Paraná que dirigirá Carlos Vieu. Luego de Sansón y Dalila participaré en una gira del Teatro Colón con el Requiem de Verdi que dirigirá el maestro Lano, con coro y orquesta del Teatro Colón, por Santa Fe, Rosario y Paraná. Esto me hace particular ilusión, primero porque yo soy entrerriana, segundo porque es casi imposible que el interior acceda a un concierto de ese nivel con artistas nacionales. Entiendo la avidez y también la apatía de la gente fuera de la capital respecto de estos eventos precisamente por las escasas manifestaciones musicales a las que están acostumbrados. La permanencia de organismos profesionales como orquestas, coros, ni hablar de teatros, en el interior es una tarea titánica y casi exclusiva de sus protagonistas. Luego de esta gira vuelvo a Madrid para cantar en el Real Il Burbero di buon cuore de Martín y Soler en el Teatro Real y unos conciertos con La orquesta y coro de RTVE (Radio y Televisión Española).

- ¿Qué papeles que ya hiciste te gustaría volver a cantar?
- Muchos: Salud de La vida breve, que en su momento canté en La Fenice de Venecia, Jocasta de Edipo Rey, que canté en el Festival de Granada, Adalgisa de Norma, que hice en el Colón junto a June Anderson y que es otro de los roles que a voces de mis características le van ideal...

- Viviendo gran parte del año en Europa, ¿qué aspectos organizativos de esa actividad considerás que nuestro país debería "importar"?
- Esta pregunta tiene una cierta vinculación con lo que acabo de comentar: El término "importar" me resulta, al menos, confuso. Cada teatro en cada país (tampoco puedo decir que conozca profundamente el manejo de los teatros europeos) tiene posibilidades, presupuestos, políticas diferentes. Mientras no tengamos una dirigencia que deje de lado la cultura como panfleto, mal podemos hacer cambios profundos en las formas. No estoy descubriendo la pólvora, esto lo sabemos todos, pero a mí no me vale pensar en las infinitas posibilidades de desenvolvimiento y capacitación técnico-artística de un teatro cuando existen miles de trabas burocráticas, de presupuesto o de mal manejo del presupuesto. En este sentido veo muy positivamente la proliferación de emprendimientos privados que tienen la posibilidad de acotar algunas de estas trabas.

- Más allá de la burocracia, ¿cómo ves a nuestro país artísticamente?
- En un aspecto puramente artístico creo que, más allá de los grandes nombres extranjeros que no siempre podemos traer a nuestro país, somos poseedores y generadores de grandes artistas que, no pocas veces, han sido literalmente expulsados de nuestro medio. Posiblemente este sí sea un aspecto que podríamos y deberíamos copiar de los teatros que se jactan de sus artistas para beneficio de todos.